Opinión

Morena se enferma de cáncer

Daniel Almazán - México
Daniel Almazán – México

La reciente elección de la senadora Mónica Fernández como nueva presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República en sustitución de Martí Batres, abre un nuevo capítulo que muestra al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) como un partido que se enferma a pasos agigantados a pesar de ser una de las instituciones políticas más jóvenes. 

Incluso, este capítulo realizado en la cámara alta, contradice los discursos de Andrés Manuel López Obrador quien, en cada oportunidad, intenta mostrar un partido unido y sano pero que, en la realidad es un partido igual o peor que muchos otros, es decir, una institución que busca del poder por el poder mismo y a costa de lo que sea y hasta de sus propios integrantes, por lo menos, así lo han mostrado en diversas ocasiones y ahora con la disputa en del Senado no fue la excepción pues otra vez las descalificaciones entre morenistas no faltaron. 

Una de ellas, por cierto, la hizo Martí Batres quien acusó a su compañero de bancada, Ricardo Monreal de haber ensuciado el proceso de elección interno y así lo escribió en su cuenta de twitter: “El senador @RicardoMonrealA ensució el proceso interno del Grupo Parlamentario de #Morena a lo largo de todas etas emanas y con una maniobra de último memento al dejar votar a legisladores que no eran de Morena”.

Cabe señalar que esta no es la primera, y por experiencia en la materia, no será la última escena de conflictos internos y desacuerdos entre morenistas a los que muchos podrían calificar como normales en un partido, pero lo grave, es que esta normalidad está enfermando a Morena con un cáncer que ha llevado a otros partidos al borde de la extinción pues se ha demostrado que la creación de corrientes internas no es necesariamente para darle pluralidad a la institución sino para aglutinar el mayor poder posible en favor del titular o líder de dicha expresión partidista.

Y es justamente la creación de las corrientes internas las que, más temprano que tarde, terminarán con un partido como Morena tal y como ha sucedido con otros muchos más a lo largo de la historia política del país, por lo que presentarse como un partido diferente a los demás, es algo que solamente una persona ingenua puede creer.

Para muchos, uno de los principales capítulos que vaticinaron las corrientes cancerígenas en Morena fue cuando se disputaron la candidatura de ese partido al Gobierno de Puebla, durante ese proceso, varios también fueron testigos de las descalificaciones que se lanzaban entre equipo de Monreal y la líder nacional, Yeidckol Polevnsky.

En esa ocasión, los insultos y descalificaciones llevaron un toque más visceral y poco racional por parte de la dirigente nacional al grado de calificar de sabandijas a sus militantes al declarar lo siguiente: «Son muchas las sabandijas que se nos han infiltrado, son muchos los que están echándole el ojo al partido de una manera mezquina y perversa…”, 

Y así se pueden citar diversos capítulos en los que ha aparecido el zacatecano Ricardo Monreal a quien no todos ve con buenos ojos y, sobre todo, a quien muchos minimizan, aunque haya dado muestras de tener la mayor fuerza en el Senado al flanquearse con la mayoría de la bancada morenista.

Por ello, la habilidad de Monreal Ávila le dictó hacer el siguiente comentario: «Decidí que, en esta reunión plenaria de ayer, poner en la mesa mi nombramiento como coordinador del grupo. Y ante notario público de manera unánime, los senadores rechazaron mi renuncia y refrendaron su confianza para mantenerme al frente», sin duda un acto que terminó con las aspiraciones de Batres de reelegirse o en el peor de los casos, de afectar a su compañero de bancada.

Y son justamente todos estos episodios y pugnas internas que no se han mencionado por falta de espacio los que enfermaron del cáncer de la avaricia a un partido joven, a un partido que surgió de la necesidad de la gente y que a pesar de su corta edad, ya presenta los problemas que sólo se dan en un partido viejo lo que podría acelerar aún más el cáncer del que muchos aseguran se diagnosticó debido al factor Monreal y que podría hacer metástasis y terminar no sólo con políticos chapulines y la soberbia y ceguera de algunos o muchos de sus militantes y simpatizantes, si no con la esperanza que les dio la gente a todo ese movimiento que sabe todo menos moverse pues hasta la fecha, sólo ha frenado al país lo que ha llevado a que se congelen los recursos por subejercicios dejando a miles sin empleo, atención médica, sin programas o apoyos sociales.

Twitter: @DON_DANY

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